Monday, December 21, 2015

Sobre este 2015 que ya pasó

Los años en la época del colegio eran largos, la mayor tragedia de esa etapa era que alguien perdiera el año, en parte porque debía REPETIRLO, lo que se sentía como una eternidad. A medida que se crece esto cambia, y se repite año tras año en lo últimos meses ese lugar común “este año se fue volando”. Un año ahora parece un mes, y la única manera de detener el tiempo, es haciendo algo afuera de la rutina, porque si los días se repiten la sensación es que cada vez van a volar más rápido los años (La monotonía hace que los días sean largos y los años cortos). Acá una lista de los que nos dejó el 2015, porque recordar lo que ya pasó es otro instrumento para detener el tiempo (por algunos instantes):

La esperanza: Lo más lindo que tiene la democracia es la alternación del poder. Poner fin a muchos años de un régimen y que llegue un nuevo liderazgo. Las elecciones de Bogotá, Venezuela y Argentina dieron un nuevo aire de optimismo, que para muchos terminó en fiesta (esperemos que sea fiesta sin guayabo). Los venezolanos se tomaron las calles como si hubieran ganado un Mundial, después de la paliza que le dieron en las urnas a Maduro y Cabello (Ahora en la Asamblea se dan el lujo de decir “Diputado Cabello espere su turno”). En Argentina, los inversionistas volvieron a poner los ojos en el país austral con la victoria de Macri. En Bogotá, a pesar de la contaminación, se respira con tranquilidad y esperanza no tanto por Peñalosa, sino por el fin de tres periodos de izquierda.

La decepción: Petro y se nula capacidad de auto crítica. Su manera de entender la sociedad como suma fija. Su discurso populista y miope “yo solo gobierno para los míos: los marginados”. Por su manera de expresarse siempre polarizando y polemizando. Por ese entendimiento torpe de la economía que entre más ricos haya es porque hay más pobres (entre mas ricos haya habrá menos pobres, pues el rico lo es por la plusvalía, y la plusvalía se hace con empleo. Además, mayor consumo e inversión, mayor circulación del dinero, esencial para el funcionamiento del capitalismo). Con Petro de alcalde perdimos un congresista extraordinario, por un mediocre burgomaestre que sigue los pasos de la izquierda chavista, en vez de aprender de una izquierda incluyente y responsable como la chilena.

El sabor dulce: El triunfo contra Brasil en la Copa América después de 24 años sin ganarles. Derrotarlos por segunda vez dejó una sonrisa de días, es más, solo al recordarlo la misma sonrisa vuelve. No hubo fútbol pero ese partido se ganó con huevos, los mismos que muchas veces la reclamamos a la Selección.

La amenaza mundial: El Estado Islámico. Lo de Paris fue lo que llegó a los medios de occidente, pero muchos olvidan que también volaron un avión con 220 pasajeros que salía de Egipto hacia Rusia (Eran turistas rusos que estaba en Sharm el Sheikh, una especie de Cancún de Egipto). A esto se le suma los asesinatos de otros musulmanes (en especial Chitas), y moderados. Igual que cristianos egipcios en un video que dio la vuelta al mundo. Es una barbarie, pero no es muy distintos a lo que hicieron los católicos en el siglo XVIII en París, el día que salieron a las calles a asesinar protestantes, sin importar que fueran sus vecinos de muchos años, en lo que se conoce como la masacre de San Bartolomé. Por eso, hay una cita que explica esto “Hay tres tipos de personas: lo que leen, los que no leen y los que una y otra vez leen siempre el mismos libro, estos últimos son los más peligrosos”.

La imagen: Los pocos segundos que duró el reinado Ariadna Gutiérrez en Miss Universo, y la paranoia general del colombiano de siempre sentir “que no están robando”. (De pésimo gusto los comentarios y chistes racistas en contra del presentador). Por qué no se puede pensar que fue un error y está.

La hazaña: La de Santa Fe que ganó el torneó del segundo semestre que todos los equipos del continente querían ganar. Con una nómina limitada, llena de Gordillos, Salazares, Balantas, pero con un arquero inspirado, un zaguero superlativo y mucho orden táctico y huevos ganó un campeonato eliminando a equipos históricos como Independiente y Nacional de Montevideo.

El ganador: Sin duda fue el vicepresidente Vargas después de las elecciones de octubre, a quien se refieren como Vargas Lleras, sin caer en cuenta que decir su segundo apellido es una estrategia de Vargas pues el Lleras le da esa connotación de estadista (o acaso decimos Pastrana Arango o Petro Urrego o Peñalosa Londoño). Fue tan evidente su victoria que el día de las elecciones en la alocución presidencial no pudo disimular su sonrisa, poco frecuente en su rostro (solo le faltó destapar la champaña). Ganó Vargas y su partido Cambio Radical, que de cambios ha logrado muy poco, pues su partido lleva periodos consecutivos en la Guajira, y allá siguen las mafias, la corrupción y los niños literalmente muriéndose de hambre. Pero Vargas es un genio de las comunicaciones, al punto que se desmayó en pleno acto público y lo que se entiende como una muestra de debilidad, se justificó como “consecuencia de sus extensas jornadas de trabajo”.

La expectativa: Tiene nombre y apellido: Proceso de Paz. Parece inminente que se firmará un acuerdo con las FARC pero no hay que ser un gran analista político para saber que este no se dará en marzo de 2016 como repite Santos (Lo mismo decía en las elecciones de 2014, que el proceso se firmaría ese año y ya pasó todo 2015). Los líderes de las FARC son astutos y saben que entre más dilaten el proceso, su posición de negociación va a ser más fuerte. En un momento del proceso se estaba negociando cuántos años pasarían los líderes de las FARC pagando sus condenas de justicia transicional, y ahora se está discutiendo es cuántos escaños vitalicios tendrán en el Congreso. Santos no tiene otra opción que esperar y ceder, sus cartas están encima de la mesa: su legado y su cada vez más limitado capital político dependen de la firma de la paz. Igual es mejor un armisticio imperfecto, que décadas y décadas de más sangre y dolor.

La recomendación: Los Ejércitos de Evelio Rosero. El libro es una joya, en él se trata con una gran narrativa, sutileza y dignidad la violencia de la que han sido víctima nuestros campesinos, el protagonista es un anciano, que disfrutas fisgoneando la esbelta figura de su vecina, a través de la vida cotidiana rural del anciano se describe con gran respeto y  precisión el sufrimiento de tantos años de guerra. Es perfecto para aquellos que desde la cómoda burguesía bogotana pregonan por la guerra.


La preocupación: La economía debilitada por el precio del petróleo. A Colombia le pasa siempre lo mismo, cuando todo está bien se duerme. Colombia se sintió cómoda en el tren minero energético, cuando los precios de los commodities estaban altos y dejó a un lado al sector manufacturero y la agroindustria. Ahora que los grandes productores de petróleo, en especial Rusia y EE.UU, han incrementado su producción y los grandes consumidores emergentes (China e India) no están creciendo a dos dígitos, se da una drástica caída de los precios. Hace no mucho Colombia producía un millón de barriles diarios, y los vendía por encima de US$100 dólares, ahora produce alrededor de 800 mil barriles a US$40 dólares. El totazo no es poca cosa. La economía ya lo está sintiendo, solo hay que mirar el mercado accionario (la segundo bolsa que más cayó en el mundo). El panorama en 2016 de los precios del petróleo parece más oscuro, si occidente normaliza relaciones con Irán, la oferta se incrementará. Además, la demanda de los países industriales por energía limpia cada vez es mayor, se habla en 2016 de un barril de 30 dólares. El problema está en que Colombia no tiene un plan B para desarrollar otros sectores productivos que compensen este caída. El 2016 va a ser un año durísimo, pero toda crisis es una oportunidad, y en este contexto surge la esperanza que se desarrollen sectores más sostenibles, que generen mayores empleos y que muchas regiones del país se inserten en el capitalismo global. 

Sunday, December 6, 2015

Sobre qué le Pasó a la Selección Colombia en 2015

La cabeza ya está fría, ya se puede empezar a dilucidar por qué en 2015 fue un año de desazón: la Copa América dejó un sabor más amargo que dulce, se jugó un desastroso primer tiempo con Argentina y un muy mal partido contra Uruguay por eliminatorias. Con el pasar de los días ya se puede analizar qué le pasó a la Selección Colombia en este año que ya acabó (afortunadamente):

1) El fútbol es cíclico y no evolutivo: El partido que juega Colombia con Uruguay, por octavos de final en el Mundial, es de lo mejor que se le ha visto a una Selección Colombia. Llegamos a un techo (se jugó tan bien que Armero centraba con precisión). Es muy difícil sostener un nivel de juego tan alto a lo largo del tiempo. Desde ese partido, ya ha pasado año y medio, solo volvimos a jugar en tan alto nivel contra Chile en el 2T por eliminatorias. Como hincha se piensa si en 2014 se llegó a cuartos de final, seguro se llegará a la final de la Copa América y para Rusia 2018 se alcanzara las semifinales. Ahora, la realidad es que para clasificar al Mundial se va a remar desde atrás y posiblemente por el 4to lugar o repechaje.

2) Pekerman no ha estado fino: Al argentino antes de criticarlo hay que agradecerle. Colombia llevaba 16 AÑOS sin clasificar a un Mundial, nunca había ganado dos partidos en la cita mundialista. Con Pekerman salimos del ostracismo: quedamos en el 5to puesto, tuvimos cuatro victorias en fila, al goleador del Mundial y lo más importante: ganamos el respeto del mundo. Sin embargo, en 2015 Pekerman ha fallado en cambios de partidos (en especial contra Uruguay y Argentina por eliminatorias), le han faltado hacer microciclos con jugadores del FPC (Eso le adelanta trabajo para cuando tenga que echar mano de alguien que le falte). No ha encontrado el líder en la cancha, y no se entiende por qué no incorporó a Mondragón (líder del camerino) como parte del cuerpo técnico.

3) Yepes se pensionó de la Selección Colombia: Se fue Yepes y con él su liderazgo y la seguridad de la defensa. Los centrales se necesitan tanto como el vanidoso necesita de los aplausos. Yepes con su experiencia hacía que Zapata tomara las decisiones correctas. Yepes lo organizaba: “Cristian salí. Cristian hacé la falta. Cristian tírate al piso”. El negro hacía lo que le gritaba el capitán. Ahora la dupla Murillo-Zapata comete muchos errores, son dos indios sin cacique y por ello dan muchas ventajas: Zapata es bartolo, y Jeison Murillo por ser joven es acelerado, siempre comete un error grave por partido. A esto hay que sumarle que ambos son limitados en sacar limpio el balón desde atrás, algo que Yepes hacía bastante bien. Sin Yepes fallamos mucho el primer pase y nuestra defensa se ha vuelto tan firme como un flan.

4) Se extraña a Aguilar: Palabras que nadie pensó que irían juntas, pero entre más pasa el tiempo más se nota la ausencia de Aguilar. En primer lugar porque sin Aguilar (y sin Edwin Valencia) nos tenemos que aguantar al limitadísimo Alex Mejía, que no tiene salida ni marca (ni chicha ni limonada), si acaso corta el juego del rival. Aguilar no solo marca, también se potencializa con Carlos Sánchez, juntos son el soporte de la defensa de Colombia. Pero aparte de interrumpir el ataque rival, Aguilar le lleva el balón a Cuadrado y a James más cerca del arco rival. Con James y Cuadrado bajando a recibir, es más fácil para los rivales contenerlos. Los centrales sin encontrar en quién descargar tiran el balón hacia arriba, y los que saben solo lo ven pasar por las nubes.

5) Con James y Cuadrado en buen nivel Colombia es imparable: Todos saben que James fue el goleador del Mundial, pero muchos olvidan que Cuadrado fue el mayor asistidor. Ambos se necesitan, pues en el fútbol como en el baloncesto no es suficiente con tener un jugador desequilibrante, se necesitan al menos dos, pues a un talentoso se le puede contener, pero con dos es muy difícil. En 2015 ambos jugaron la Copa América, pero Cuadrado venía de un semestre en Chelsea donde tenía un puesto fijo: detrás de donde se sienta Mourinho. Con un Cuadrado sin ritmo, los rivales se concentraron en contener a James. Esto explica por qué en la Copa América hicimos un gol en 4 partidos. A esto hay que sumarles temas de ego, James a veces se le ve más actitud de diva que de capo del equipo. Cuadrado se creía con capacidad de sacarse a todos los rivales en vez de hacer la fácil, y solo encarar en los últimos metros. Necesitamos la versión 2014, cuando se divertían jugando y celebraran bailando.

6) Sin el Falcao de antes se nos perdió el gol: Un delantero vive de lo que produce el equipo, si un equipo anda bien, el delantero no tiene que ser un gran goleador, alguna va a empujar. Sin embargo, cuando el equipo está mal es cuando más se necesita al delantero. Ese que con un cabezazo te da el empate, o que de un rebote la empuja al arco. Colombia desde que se lesionó Falcao no ha tenido este delantero. Bacca parece ser jugador de club pero no de selección (lo único que ha hecho fue empujar a Neymar). Jackson pelea, gana mucho balón por arriba, se esfuerza, pero el gol le es esquivo. Teo es mas un generador de juego que goleador. Necesitamos al Falcao del Atlético Madrid. En 2015 en ocho partidos de competencia oficial, nuestros delanteros han marcado un gol (Teo contra Perú).

7) Poco recambio de categoría: Pocos jugadores se han unido a Colombia post-mundial. De lejos lo más destacado es J. Murillo pero aun así se sigue extrañando a Yepes. Cardona lo ha hecho bastante bien, y los mejores pasajes de Colombia fueron con él y James en la cancha. Daniel Torres se jugó un partidazo en Chile (dio la razón a muchos que gritamos que estaba por encima de Alex Mejía), Muriel es un excelente jugador para contragolpear. Pero arriba muchos convocados nulos goles. Abajo el tema es más preocupante, sin los laterales del mundial, tenemos que aguantar a Fabra un lateral que cumple con el balón, pero que en defensa es tan malo que hace extrañar a Armero (Se podría intentar con Deiver Machado). Con la suspensión de Arias, jugó H. Palacios un buen prospecto, pero que apenas está acabando la primaria, para jugar eliminatorias se necesita título profesional. Sin recambio y con lesiones el déficit de Colombia se ve en el juego y los resultados.

El panorama es gris, pero el fútbol es cíclico y no de tendencias, la tendencia de Colombia en estos momentos es como la acción de Ecopetrol: para abajo. Pero como es cíclico, volveremos a subir. El panorama para 2016 es esperanzador, en parte porque con los jugadores que tenemos es difícil jugar peor de lo que lo hemos hecho:

1) Regresa Juan Camilo Zúñiga, con él la experiencia en defensa, es uno de los mejores laterales de la historia de Colombia, él puede jugar por izquierda (Así lo hizo en Nápoles en muchos partidos) o mandar a Arias por ese lado para cerrar el boquete que deja Fabra;

2) Sentar a C. Zapata poner a “Pacho” Meza. El central de Santa Fe es tal vez el mejor central que juega el continente. Anticipa, gana por arriba, tiene buen pase. Junto a Jeison Murillo pueden ser una dupla que asegure el cero por muchos años en Colombia;

3) El regreso de Aguilar ya está de un pelo. Luego de una lesión de casi 8 meses, el jugador está a punto de reactivarse. Con él vuelve la conexión entre defensas y los que saben;

4) Cuadrado en Juventus está recuperando la alegría y el nivel, se le ve menos egoísta, y más solidario en defensa, junto a James volverá el volumen ofensivo;

5) Todos de rodilla, con los ojos cerrados, y las manos juntas para que Falcao vaya a un equipo que le den cinco  partidos seguidos jugando los 90 minutos, y deje de ser un gato persa y vuelva a ser “El Tigre”. Sino creen en la recuperación de Falcao, sigan en la misma posición y recen para que Pekerman se ilumine, y que de la zurda de James y el desequilibrio de Cuadrado vuelvan los goles.

Si esto se da, Colombia vuelve a un Mundial, y el 2015 pasará como un año que se empezó por un trago amargo, para luego terminar con una celebración a lo colombiano.  

Monday, November 2, 2015

Sobre lo que esperaba ser a los 30s y lo que realmente soy

Al mirar para atrás recuerdo, con una sonrisa que oculta la vergüenza, la manera como en el colegio y los primeros semestres de universidad me imaginaba a los 30s: todo un rockstar. Abriendo el periódico y viendo mi foto (no en las judiciales), con buenos activos y liquidez que me dieran la libertad para hacer con mi tiempo lo que me diera la gana. Rodeado de adulaciones y de aplausos. Imaginaba que la gente repararía en mi mirada y mi pisada dejaría huella. Comparaba mi abstracción con las personas que ya estaban en los 30s, y a todas las veía quedadas, dormidas, poco ambiciosas, los juzgaba pensando que no lo habían dado todo (en términos futbolísticos pechos fríos). Mi juicio se basaba en ese auto convencimiento, en esa seguridad que se acerca más a la idiotez, que solo se tiene en la primera juventud.

Pues bien como profesor de cátedra de la Universidad del Rosario empecé a ver una mirada familiar, una que yo tenía, una que dice “el profe es buena gente, pero yo a esa edad sí la voy a romper”. No los culpo, mi foto no aparece en el periódico (Aunque una vez sí salí en primera página de El Pilón de Valledupar), mi blog es leído por un puñado de personas, el dinero me alcanza pero en contrapartida debo seguir trabajando, y son más los regaños (ahora los llaman observaciones constructivas) que los aplausos. Mi realidad está tan lejos de la abstracción como lo estaba el “Chiguiro” Benítez de Roberto Carlos.

Esta distancia entre lo que soy y lo que esperaba ser, por un par de años me quitó la sonrisa, horas de sueño y empezaron las dudas sobre mí “grandeza”, pero ahora he aprendido a cambiar la visión al punto que ya me burlo, y valoro las ventajas de no ser el número uno), pues me libera del ego, y hago más de lo que me gusta. Acá comparto algunas observaciones:

1- Las personas exitosas sacrifican curiosidad por disciplina. Para ser el mejor hay que tener la mirada fija, seguir un único objetivo, y dedicarle toda la energía, la mayor cantidad de horas posibles a lograr una meta. Muy bien lo dice Umberto Eco “Si quieres ganar tienes que saber una cosa sola y no perder tiempo en sabértelas todas, el placer de la erudición está reservado a los perdedores”. La curiosidad lleva a abrir muchas puertas que generan placer. El placer de conocer de varios temas y de compartir con otros generan felicidad. Recuerdo un discurso de graduación en EE.UU donde el speaker dijo “las personas más interesantes que he conocido son las que tienen 40 años y todavía no saben qué hacer con su vida”. Esas personas no han perdido su curiosidad, un lujo que no se pueden dar los ganadores.

2- Es mejor tener gratitud que expectativa. Lo que habría dado porque alguien me hubiera dicho esto, y me hubiera dado un par de ostias (como dirían en España). A principios de mis 30s tenía un gran empleador, un trabajo interesante y lo mejor, la posibilidad de combinar dinero con tiempo. Podía viajar a cualquier sitio cuando quisiera. Amigos, copas, anécdotas, carcajadas. Pienso en esa época ahora y la recuerdo feliz, pero también recuerdo que hubo momentos de amargura pues mi expectativa era a los 30s ser una persona importante, y en mi trabajo no lo era en la dimensión que lo había imaginado. Cuando la expectativa opacó la gratitud me amargué. Sin duda es mejor sentir agradecimiento que frustración.

3- El ego es el veneno de la felicidad. La gente quiere el reconocimiento, sin ni siquiera haber encontrado su pasión, quieren ser los primeros en la pirámide para recibir el aplauso y el reconocimiento, más que por la satisfacción interna. El ego es normal, nuestros padres nos criaron y nos hicieron sentir por muchos años como únicos y especiales (y lo somos para ellos, no para el resto). El ego de un niño es inmenso, y eso está bien, el problema es que la gente crece y pasan los años y años, y se siguen sintiendo especiales. Si todos son especiales ninguno lo es. Las personas con ego son más conflictivas, tienen delirio de persecución, están pendientes de todos los detalles: cómo las saludan, cómo se refieren a ellos. Tienden a ser sordos ante las críticas e indiferentes cuando no se habla de ellos, pues como bien lo dicen en El Principito “el vanidoso sólo escucha aplausos”. En la medida que pasa el tiempo  y uno se da cuenta que va por la mitad de la pirámide, el ego empieza a disminuir. Se vive con mayor tranquilidad, y se hace la pausa para pensar en verdad qué se quiere hacer, sin que la sociedad lo imponga, buscando más la satisfacción interior, que el de los otros (Bien lo dijo Ayn Rand “Los aplausos son tan superficiales como los abucheos”).

     A mis 36 sigo queriendo ser reconocido, todavía quiero ser un rockstar pero ya no siento frustración con esa idea anterior del éxito.  Ahora disfruto el proceso, elijo el camino y los aplausos solo son una consecuencia, no el objetivo. Ahora soy más libre, más feliz. Con los aplausos o sin ellos el sabor es dulce, tan dulce que ya estoy a muy poco que no quede ni una pisca de amargura. 

Saturday, June 13, 2015

Colombia y sus posibilidades en la Copa América 2015

Para la Copa América de 1989 Colombia llegaba como una de las favoritas para dar la vuelta olímpica. Habían motivos para llevar ese calificativo, más allá de la emoción y el sesgo que genera ser hincha de la tricolor. Colombia llevaba dos años en un proceso que ya había dado frutos. En la Copa América de 1987 fue el equipo relevación (ganándole a la Argentina de Maradona, obteniendo el 3er puesto, y con el goleador del torneo: Arnoldo Iguarán). Además, el arquero, defensas y volantes de contención de la Selección era el mismo del Atlético Nacional, lo que garantizaba solidez en defensa. El equipo tenía una identidad, un estilo de juego. Con la dupla Valdarrema-Redín más la velocidad de Iguarán arriba había pólvora (además  “Palomo” y “Pipa de Ávila como alternativas). Sin embargo, de esa selección que se pensaba iba jugar todos los partidos, terminó jugando sólo cuatro. Eliminada en primera ronda se pasó de la ilusión al desazón, del sabor dulce al amargo.

Veintiséis años después Colombia vuelve como favorita. Quinta en el Mundial, equipo relevación, se ganó los aplausos del mundo por su fútbol y sus celebraciones alegres, por ir al frente, por acariciar la pelota, por la valentía de Yepes, por la limpieza en marca de Sanchez, por la manera de encarar de Cuadrado, por la calidad de James. Colombia fue ese equipo con muchos simpatizantes en todas partes del mundo, ese equipo que emociona. Después de ese gran Mundial, Colombia entra como candidata, pero ojo, acá se puede repetir lo de la Copa América de 1989, hay señalas de alerta que preocupan:

1)  Es un equipo con una defensa nueva: De los cuatro de atrás que jugaron el Mundial, lo más seguro es sólo repita Zapata. Yepes ya cumplió todas las semanas de cotización con la selección, Zuñiga en los últimos dos años ha estado mas días lesionado que disponible, Armero ni siquiera era suplente en Milan (Ya vendido a Flamango), y Zapata no jugó después de su lesión por la llegada de Paletta en el mercado de invierno.

2)  Cuadrado con pocos minutos: desde su llegada a Chelsea son pocos los minutos que le da Mourinho y cuando juega se le ve falto de ritmo y de confianza. Su dribling en la Florentina, que lo hizo ser el jugador que más falta recibe de las cinco grandes ligas, ha desaparecido. Cuadrado es fundamental para Colombia, él es el desequilibrio, sus gambetas permiten que James reciba con el espacio necesario para brillar. Sin Cuadrado en buen nivel, los rivales concentrarán todo su esfuerzo en marcar a James y por mas crack que sea le será difícil brillar. Ilusiona su último partido amistoso con la selección que fue el Cuadrado desequilibrante que todos queremos.

3) Jugadores claves vienen lesionados o juega poco: Ibarbo apenas está retomando nivel con Roma, luego de un primer semestre con Cagliari fabuloso. Falcao no parece 100% recuperado de su lesión. Van Gaal le dio poco minutos, y lo poco que jugó en el Manchester se le vio torpe: le pifia a la pelota y se cae al desmarcarse. Quintero lesionado limita las alternativas de Pekerman. A esto hay que sumarle la lesión de Aguilar, que con Sánchez hace un gran dupla de contención, y la lesión Guarín que con su media distancia en cualquier momento destraba un partido.  Tres jugadores claves que no van a estar y dos que llegan con poco ritmo de competencia.

4)  Es un grupo complicado: Brasil históricamente nos ha metido la mano. Venezuela siempre muestra su mejor faceta contra Colombia. Perú con el técnico “Tigre” Gareca se va a meter atrás y esperar que arriba Paolo Guerrero pesque algo. Es un grupo duro, donde va a ser difícil sumar de a tres.  

Pero que hayan alertas, no quiere decir que todo sea negro, por el contrario hay noticias que nos hacen ver que Colombia aun con estos problemas tiene con que disputar el título. 

1) Todo empieza por el uno: Ahí está Ospina triunfando en Arsenal, un muro en el arco del equipo de Londres, siendo muchas veces elegido el portero del once ideal de la fecha en Premier. Los equipos para salir campeones, necesitan un arquero de primer nivel, y Colombia tiene eso.

2)      Se suma un gran central: Jeison Murillo es un jugador superlativo, lleva varias temporadas consolidado en Europa, fuerte arriba, rápido en el anticipo, con criterio en el primer pase (Por algo lo compró el Inter de Milán).  Ademán en caso que Pekerman se decida por hacer dupla con Pedro Franco, ellos se conocen de tiempo atrás. Aparte de los amistosos que han jugado juntos después del Brasil 2014, ya han jugado muchos partidos juntos desde antes (ambos fueron titulares en el mundial Sub 20 que se disputó en Colombia). En cuanto a los posibles laterales Santiago Arias y Darwin Andrade, aunque no serán un gran aporte en ataque, cumplen con su principal responsabilidad: defender.

3) Un medio campo que sigue conteniendo: Carlos Sànchez y Edwin Valencia hacen recordar a los compañeros de colegio que a pesar de ser limitados les ha ido bien en la vida. La razón: se sacrifican y toman decisiones correctas. Saben sus limitaciones y eso los hace inteligentes. Defienden bien, casi nunca los expulsan, y cuando tienen el balón no se complican pues se la pasan a los que saben. !Cómo olvidar a Carlos Sánchez anulando a Yaya Toure y a Messi¡

4) Hay quien empuje el balón a la red: Un amigo dijo el problema de Falcao en Manchester es que él necesita un equipo que juegue para él. A lo mejor Pekerman adapta a Colombia para eso y el Tigre vuelve a marcar. Bueno, y si Falcao no la mete no hay problema, tenemos a Bacca (quien desde que llegó a la Liga es el tercer goleador sólo por detrás de Messi y Cristiano) o Jackson Martinez o el mismo Teo que se crece cuando juega con la tricolor. Gol y alternativa de gol tenemos.

5) Tenemos un crack: No es mucho más lo que se puede decir de James. Anota, asiste y ahora hasta defiende. Como todo grande se crece en la adversidad, la responsabilidad no le pesa, al contrario lo aligera y lo hace jugar mejor. Su zurda puede llevar a Colombia a campeonar. (Si les queda dudas, cuando está en el campo Real Madrid se demora 12 minutos menos en anotar -Vía @MisterChip-).   

6) Un genio al mando: Ahí está Pekerman, sus canas recuerdan esa premisa de quien habla poco sabe mucho (sus ruedas de prensa son más aburridas que un Patriotas Vs. Envigado). El argentino es un zorro. Es muy listo y con sus decisiones sabe como anticiparse y contrarrestar los problemas. El sabe que James necesita un compañero que la rompa, para eso debe estar esperando a Cuadrado. Sino mirando a Ibarbo un gran jugador poco valorado por la hinchada. También a Muriel que desde su llegada al Sampdoria tiene un nueve aire y se le ve en mejor forma física. Pekerman tiene mentalidad de ganador, y el mensaje es claro: vamos por el título.  

Esperemos que la Colombia de 2015, se aleje de la experiencia de 1989 y se acerque a la Colombia que ganó en 2001. Pero más allá del título, donde la suerte es un factor importante, (ella es aleatoria y por ende incontrolable) Colombia continúe siendo ese equipo digno, ese equipo del  que se siente orgullo, ese equipo que tiene simpatizantes nacidos en diferentes partes del mundo, ese equipo que se recuerda y genera una sonrisa. Por que los títulos son importantes, pero la grandeza está en dejar un legado, dejar el recuerdo de ser una selección que siempre jugó bien al fútbol, una selección que siempre emocionó. VIVA COLOMBIA. 

Thursday, March 26, 2015

Sobre Petro y Mockus mis grandes decepciones en la política


Aquello que no genera alegrías termina generando antipatía e indiferencia: esto es lo que pasa con la política. Es un mundo tan oscuro que lo natural es mirar para otro lado, y refugiarse en otros temas. Por esto es tan importante la existencia de esos políticos virtuosos que generan esperanza. Ese aire fresco que se respira en la fetidez. Esos políticos eran Gustavo Petro y Antanas Mockus. Pero sus declaraciones y actuaciones en los últimos años, me han recordado que uno solo se puede decepcionar con lo que alguna vez se ilusionó.

Fue idea de Petro que Mockus se lanzara a la alcaldía de Bogotá. Según dice Petro, él caminaba por el Sumapaz (localidad rural de Bogotá) al cruzarse en el camino con un campesino, Petro le preguntó por quién iba a votar a la alcaldía, a lo que le respondió por el “loco” de Mockus. En ese entonces Antanas no era ni candidato ni político, pero acababa de bajarse los pantalones en un auditorio de la Universidad Nacional. Ese gesto puso la luz en ese excéntrico lituano. Ese gesto hizo que la gente se interesara por Mockus, que escuchara sus propuestas, que vieran a un apolítico (outsider) que se mostraba honesto antes una Bogotá caída, engrisada y poco querida (Muy parecida al estado actual). Su carisma, su particular nombre, su trayectoria académica y su creatividad lo llevaron a la alcaldía (con una campaña de bajísimo presupuesto).

Mockus se convirtió en uno de los mejores alcaldes de Bogotá. En un país tan confundido, corrupto y violento, la plataforma política de Mockus se ha basado en dos conceptos básicos: La vida es sagrada, y las finanzas públicas son sagradas. Un país o una ciudad sin violencia y sin corrupción. Mockus logró bajar de manera sorprendente la tasa de homicidios en Bogotá y dejó unas finanzas públicas tan sólidas, que en su época Bogotá tenia calificación de riesgo AAA (lo que indica la mejor solvencia posible en las finanzas). Mockus ilusionaba a sus seguidores con aumentar la escala de su legado a toda Colombia.

Pero Colombia no estaba preparada para elegir a Mockus. En este país es imposible ser presidente sin maquinaria política. Mockus fracasó en sus tres intentos. En su tercer y último intento estuvo cerca en las encuestas pero lejos en las urnas. En ese entonces Mockus y Petro compartieron ser candidatos a la presidencia. Petro venía de ser uno de los mejores congresistas. Con valentía denunció grandes escándalos de corrupción, violaciones de derechos humanos, y vínculos de políticos con paramilitares. Cuando muchos veían con beneplácito a los paramilitares, Petro con visión y pantalones era la voz de la conciencia de un país que oscilaba entre la torpeza y la miopía. Durante los diálogos de Ralito, los líderes paramilitares encabezados por Mancuso fueron a hablar al congreso, al final de sus intervención casi la totalidad de los congresistas se pusieron de pie a aplaudirlos, un exabrupto que pocos fueron capaces en ese momento de criticar, uno de ellos fue Petro quien dijo “Este era el paso que le faltaba a Colombia para caer al abismo”. Por su postura firme ante los paramilitares Petro sacó la segunda votación más alta en la costa en las elecciones presidenciales de 2010.  

A Petro un sector la aplaudía por sus denuncias, pero otro lo criticaba recordándole su pasado en el M-19, y por supuesto la toma del Palacio de Justicia. Lo que muchos no saben y prefieren olvidar es que Petro dentro de la estructura de la guerrilla del M-19 era un mando medio, tirando a mando bajo, un alias “Don Nadie”. (En el libro de Laura Restrepo “Historia de un Entusiasmo” que trata sobre el M-19 y el proceso de paz, a Petro no lo menciona ni en un pie de página). Petro tampoco participó en la toma del Palacio de Justicia pues se encontraba en la cárcel (lo capturaron en Zipaquirá en octubre de 1985, la toma del Palacio de Justicia fue un mes después -6 de noviembre-).

A Petro se le debe criticar por su presente como alcalde no por su pasado guerrillero. En su administración no ha podido conformar un equipo y por eso su pobre ejecución y resultados. La única igualdad que ha logrado es que la inseguridad y el desorden no discriminan barrio en Bogotá. Transmilenio está más caído que el precio del petróleo. La percepción es que acá todo el mundo hace lo que se da la gana, y por eso, el más fuerte siempre gana, lo que va en contravía de su slogan “Bogotá humana”. Es una ciudad sin rumbo, y el alcalde usa frases demagógicas, siempre culpando a todas las mafias de sus desaciertos (La mafia del Concejo, la mafia de la contratación, la mafia de los medios de comunicación). Sin autocritica y sin equipo la ciudad se derrumba, pero el alcalde por twitter habla de temas nacionales (el último exigiendo que Campo Rubiales vuelva  a Ecopetrol). Petro cree que su tarea principal es ser generador de opinión y no alcalde de Bogotá. Pasó de ser uno de los mejores congresistas de las últimas décadas a un alcalde mediocre, pendenciero y desconectado. Petro es mi primera gran decepción (Rescato que haya eliminado el contraflujo de la 7ma, dándole igual de importancia a los habitantes del sur que del norte).

Las decepciones por lo general vienen acompañadas, y ahí está Mockus con sus declaraciones a favor de Santos que se han transformado en contratos generosos para su Corporación Visionarios. Todo empezó mal cuando dijo “Santos ha sido mucho mejor presidente de lo que yo habría sido”. Desde la primera ronda lo apoyó a sabiendas de como Santos se pavonea de estadista en Bogotá y se una en la provincia con políticos que tienen, por lo menos, medio pie en la criminalidad (Ejemplo Kiko el ex gobernador de La Guajira). A sabiendas que aumentó el gasto público a favor de contratos para sus aliados, que a la vez se convirtieron en los votos que lo eligieron. Según datos The Economist de enero a mayo en 2013 las finanzas públicas mostraban un superávit de $3.8 billones, y en el mismo periodo de 2014 un déficit de $4.9 billones de pesos, esta diferencia de $8.7 billones se explica con un sustantivo: mermelada.

La mermelada es una expresión que se originó en la reforma a la regalías, y tenía una connotación positiva: la mermelada se debe esparcir en toda la tostada, es decir, los recursos de las regalías deberían llegar a todos los municipios. Sin embargo, en un gobierno clientelista (como lo han sido también todos los anteriores) esta mermelada logró esparcirse y enlodar a Mockus.

La política en Colombia siempre ha olido mal, pero sin políticos de la talla de lo que fueron Petro y Mockus el olor apesta. 

Friday, February 20, 2015

Sobre el transporte público y la ciudad que representa




Transmilenio es caótico. Sin maquillaje, ni eufemismos hay que aceptarlo: Bogotá es un espejo de esta realidad. En Transmilenio vemos  desorden, acoso a las mujeres, colados, confusión, criminalidad, informalidad, suciedad, poco o nada de cultura ciudadana. 

Así esto lo contradigan los expertos urbanos que desde la comodidad de sus puestos hablan de las bondades del sistema con sofisticados indicadores.  Acá importa el usuario, no el experto. Los primeros califican el sistema como una mierda. Es evidente: las filas son interminables y los bloqueos son a diario, por el desespero de ver buses empacados de personas o porque pasan los minutos y no la ruta. Ni hablar de lo que sufren las mujeres con el acoso que se convierte en manoseo.  

En esto compartimos el mismo patrón vicioso con Ciudad de México, allá el acoso llegó al nivel que obligó a su metro en horas pico a tener vagones exclusivos para mujeres. Acá se propuso algo similar, pero no se ha llevado a cabo. Sin embargo, para detener a los acosadores se pusieron voluptuosas policías encubiertas en Transmilenio. Las medidas son síntomas de una enfermedad que represente el sentir machista de una sociedad, ese sentir que la mujer es un objeto que está al servicio del hombre, y por eso ante el instinto de sentirse atraído creen estar en todo su derecho de manosearlas.

Pero más allá del machismo, el sistema de transporte también demuestra el desarrollo de una ciudad. La frase de Peñalosa “Una ciudad avanzada no es en la que los pobres pueden moverse en carro, sino una en la que incluso los ricos utilizan el transporte público”, muestra muy bien esto. El desarrollo se debe mirar por la calidad de los bienes públicos. Transmilenio es caótico porque los que tiene poder en la toma de decisiones ni ellos ni los suyos lo usan, por lo tanto son indolentes. Los privilegiados de esta ciudad usan carro (tienen dos o blindado -para evitar el pico y placa-). En contraste, las sociedades desarrolladas proveen bienes públicos de altísima calidad, empezando por su sistema de transporte. 

El contraste es abismal con Hong Kong, Berlín, Estocolmo, Londres en su subterráneo y en su tren se ve limpieza, orden, eficiencia, claridad. Esto refleja una ciudad igualada por arriba, donde en un mismo vagón se encuentran obreros, estudiantes, secretarias, turistas y empresarios, todos disfrutando de un sistema de transporte digno y representativo de su sociedad. El de los bogotanos también representa nuestra ciudad, por eso se entiende todavía la cantidad de gente que prefiere aguantarse los trancones en antes de subirse a un sistema mucho más rápido. 

PD1: Un caso interesante de transporte es el de Bangkok, aquí aplica el lugar común de una “ciudad de contrastes”. Un metro y un tren eficientes y organizados, con motos jalonando una cabina con personas (Tug-tug) con altos niveles de informalidad y poca seguridad. Análogo a lo que se ve en Bangkok una ciudad donde colindan rascacielos y restaurantes de alto nivel con construcciones a “lo que salga” y calles y andenes invadidas de puestos de comida (El respeto por el espacio público es el mismo que tiene Petro: nulo).  

PD2: Otro caso es el subway de Nueva York, como su ciudad en un principio es “in your face” o siendo más formales “overwhelming”, todo pasa tan rápido que nadie tiene tiempo de detenerse guiar a los confundidos. Igual que sus ciudadanos, tampoco son amigables los empleados del MTA que contestan sólo una vez y de manera rápida, su premisa parece ser “no se repite”. Pero una vez se entiende el sistema funciona bastante bien.