Saturday, June 13, 2015

Colombia y sus posibilidades en la Copa América 2015

Para la Copa América de 1989 Colombia llegaba como una de las favoritas para dar la vuelta olímpica. Habían motivos para llevar ese calificativo, más allá de la emoción y el sesgo que genera ser hincha de la tricolor. Colombia llevaba dos años en un proceso que ya había dado frutos. En la Copa América de 1987 fue el equipo relevación (ganándole a la Argentina de Maradona, obteniendo el 3er puesto, y con el goleador del torneo: Arnoldo Iguarán). Además, el arquero, defensas y volantes de contención de la Selección era el mismo del Atlético Nacional, lo que garantizaba solidez en defensa. El equipo tenía una identidad, un estilo de juego. Con la dupla Valdarrema-Redín más la velocidad de Iguarán arriba había pólvora (además  “Palomo” y “Pipa de Ávila como alternativas). Sin embargo, de esa selección que se pensaba iba jugar todos los partidos, terminó jugando sólo cuatro. Eliminada en primera ronda se pasó de la ilusión al desazón, del sabor dulce al amargo.

Veintiséis años después Colombia vuelve como favorita. Quinta en el Mundial, equipo relevación, se ganó los aplausos del mundo por su fútbol y sus celebraciones alegres, por ir al frente, por acariciar la pelota, por la valentía de Yepes, por la limpieza en marca de Sanchez, por la manera de encarar de Cuadrado, por la calidad de James. Colombia fue ese equipo con muchos simpatizantes en todas partes del mundo, ese equipo que emociona. Después de ese gran Mundial, Colombia entra como candidata, pero ojo, acá se puede repetir lo de la Copa América de 1989, hay señalas de alerta que preocupan:

1)  Es un equipo con una defensa nueva: De los cuatro de atrás que jugaron el Mundial, lo más seguro es sólo repita Zapata. Yepes ya cumplió todas las semanas de cotización con la selección, Zuñiga en los últimos dos años ha estado mas días lesionado que disponible, Armero ni siquiera era suplente en Milan (Ya vendido a Flamango), y Zapata no jugó después de su lesión por la llegada de Paletta en el mercado de invierno.

2)  Cuadrado con pocos minutos: desde su llegada a Chelsea son pocos los minutos que le da Mourinho y cuando juega se le ve falto de ritmo y de confianza. Su dribling en la Florentina, que lo hizo ser el jugador que más falta recibe de las cinco grandes ligas, ha desaparecido. Cuadrado es fundamental para Colombia, él es el desequilibrio, sus gambetas permiten que James reciba con el espacio necesario para brillar. Sin Cuadrado en buen nivel, los rivales concentrarán todo su esfuerzo en marcar a James y por mas crack que sea le será difícil brillar. Ilusiona su último partido amistoso con la selección que fue el Cuadrado desequilibrante que todos queremos.

3) Jugadores claves vienen lesionados o juega poco: Ibarbo apenas está retomando nivel con Roma, luego de un primer semestre con Cagliari fabuloso. Falcao no parece 100% recuperado de su lesión. Van Gaal le dio poco minutos, y lo poco que jugó en el Manchester se le vio torpe: le pifia a la pelota y se cae al desmarcarse. Quintero lesionado limita las alternativas de Pekerman. A esto hay que sumarle la lesión de Aguilar, que con Sánchez hace un gran dupla de contención, y la lesión Guarín que con su media distancia en cualquier momento destraba un partido.  Tres jugadores claves que no van a estar y dos que llegan con poco ritmo de competencia.

4)  Es un grupo complicado: Brasil históricamente nos ha metido la mano. Venezuela siempre muestra su mejor faceta contra Colombia. Perú con el técnico “Tigre” Gareca se va a meter atrás y esperar que arriba Paolo Guerrero pesque algo. Es un grupo duro, donde va a ser difícil sumar de a tres.  

Pero que hayan alertas, no quiere decir que todo sea negro, por el contrario hay noticias que nos hacen ver que Colombia aun con estos problemas tiene con que disputar el título. 

1) Todo empieza por el uno: Ahí está Ospina triunfando en Arsenal, un muro en el arco del equipo de Londres, siendo muchas veces elegido el portero del once ideal de la fecha en Premier. Los equipos para salir campeones, necesitan un arquero de primer nivel, y Colombia tiene eso.

2)      Se suma un gran central: Jeison Murillo es un jugador superlativo, lleva varias temporadas consolidado en Europa, fuerte arriba, rápido en el anticipo, con criterio en el primer pase (Por algo lo compró el Inter de Milán).  Ademán en caso que Pekerman se decida por hacer dupla con Pedro Franco, ellos se conocen de tiempo atrás. Aparte de los amistosos que han jugado juntos después del Brasil 2014, ya han jugado muchos partidos juntos desde antes (ambos fueron titulares en el mundial Sub 20 que se disputó en Colombia). En cuanto a los posibles laterales Santiago Arias y Darwin Andrade, aunque no serán un gran aporte en ataque, cumplen con su principal responsabilidad: defender.

3) Un medio campo que sigue conteniendo: Carlos Sànchez y Edwin Valencia hacen recordar a los compañeros de colegio que a pesar de ser limitados les ha ido bien en la vida. La razón: se sacrifican y toman decisiones correctas. Saben sus limitaciones y eso los hace inteligentes. Defienden bien, casi nunca los expulsan, y cuando tienen el balón no se complican pues se la pasan a los que saben. !Cómo olvidar a Carlos Sánchez anulando a Yaya Toure y a Messi¡

4) Hay quien empuje el balón a la red: Un amigo dijo el problema de Falcao en Manchester es que él necesita un equipo que juegue para él. A lo mejor Pekerman adapta a Colombia para eso y el Tigre vuelve a marcar. Bueno, y si Falcao no la mete no hay problema, tenemos a Bacca (quien desde que llegó a la Liga es el tercer goleador sólo por detrás de Messi y Cristiano) o Jackson Martinez o el mismo Teo que se crece cuando juega con la tricolor. Gol y alternativa de gol tenemos.

5) Tenemos un crack: No es mucho más lo que se puede decir de James. Anota, asiste y ahora hasta defiende. Como todo grande se crece en la adversidad, la responsabilidad no le pesa, al contrario lo aligera y lo hace jugar mejor. Su zurda puede llevar a Colombia a campeonar. (Si les queda dudas, cuando está en el campo Real Madrid se demora 12 minutos menos en anotar -Vía @MisterChip-).   

6) Un genio al mando: Ahí está Pekerman, sus canas recuerdan esa premisa de quien habla poco sabe mucho (sus ruedas de prensa son más aburridas que un Patriotas Vs. Envigado). El argentino es un zorro. Es muy listo y con sus decisiones sabe como anticiparse y contrarrestar los problemas. El sabe que James necesita un compañero que la rompa, para eso debe estar esperando a Cuadrado. Sino mirando a Ibarbo un gran jugador poco valorado por la hinchada. También a Muriel que desde su llegada al Sampdoria tiene un nueve aire y se le ve en mejor forma física. Pekerman tiene mentalidad de ganador, y el mensaje es claro: vamos por el título.  

Esperemos que la Colombia de 2015, se aleje de la experiencia de 1989 y se acerque a la Colombia que ganó en 2001. Pero más allá del título, donde la suerte es un factor importante, (ella es aleatoria y por ende incontrolable) Colombia continúe siendo ese equipo digno, ese equipo del  que se siente orgullo, ese equipo que tiene simpatizantes nacidos en diferentes partes del mundo, ese equipo que se recuerda y genera una sonrisa. Por que los títulos son importantes, pero la grandeza está en dejar un legado, dejar el recuerdo de ser una selección que siempre jugó bien al fútbol, una selección que siempre emocionó. VIVA COLOMBIA. 

Thursday, March 26, 2015

Sobre Petro y Mockus mis grandes decepciones en la política


Aquello que no genera alegrías termina generando antipatía e indiferencia: esto es lo que pasa con la política. Es un mundo tan oscuro que lo natural es mirar para otro lado, y refugiarse en otros temas. Por esto es tan importante la existencia de esos políticos virtuosos que generan esperanza. Ese aire fresco que se respira en la fetidez. Esos políticos eran Gustavo Petro y Antanas Mockus. Pero sus declaraciones y actuaciones en los últimos años, me han recordado que uno solo se puede decepcionar con lo que alguna vez se ilusionó.

Fue idea de Petro que Mockus se lanzara a la alcaldía de Bogotá. Según dice Petro, él caminaba por el Sumapaz (localidad rural de Bogotá) al cruzarse en el camino con un campesino, Petro le preguntó por quién iba a votar a la alcaldía, a lo que le respondió por el “loco” de Mockus. En ese entonces Antanas no era ni candidato ni político, pero acababa de bajarse los pantalones en un auditorio de la Universidad Nacional. Ese gesto puso la luz en ese excéntrico lituano. Ese gesto hizo que la gente se interesara por Mockus, que escuchara sus propuestas, que vieran a un apolítico (outsider) que se mostraba honesto antes una Bogotá caída, engrisada y poco querida (Muy parecida al estado actual). Su carisma, su particular nombre, su trayectoria académica y su creatividad lo llevaron a la alcaldía (con una campaña de bajísimo presupuesto).

Mockus se convirtió en uno de los mejores alcaldes de Bogotá. En un país tan confundido, corrupto y violento, la plataforma política de Mockus se ha basado en dos conceptos básicos: La vida es sagrada, y las finanzas públicas son sagradas. Un país o una ciudad sin violencia y sin corrupción. Mockus logró bajar de manera sorprendente la tasa de homicidios en Bogotá y dejó unas finanzas públicas tan sólidas, que en su época Bogotá tenia calificación de riesgo AAA (lo que indica la mejor solvencia posible en las finanzas). Mockus ilusionaba a sus seguidores con aumentar la escala de su legado a toda Colombia.

Pero Colombia no estaba preparada para elegir a Mockus. En este país es imposible ser presidente sin maquinaria política. Mockus fracasó en sus tres intentos. En su tercer y último intento estuvo cerca en las encuestas pero lejos en las urnas. En ese entonces Mockus y Petro compartieron ser candidatos a la presidencia. Petro venía de ser uno de los mejores congresistas. Con valentía denunció grandes escándalos de corrupción, violaciones de derechos humanos, y vínculos de políticos con paramilitares. Cuando muchos veían con beneplácito a los paramilitares, Petro con visión y pantalones era la voz de la conciencia de un país que oscilaba entre la torpeza y la miopía. Durante los diálogos de Ralito, los líderes paramilitares encabezados por Mancuso fueron a hablar al congreso, al final de sus intervención casi la totalidad de los congresistas se pusieron de pie a aplaudirlos, un exabrupto que pocos fueron capaces en ese momento de criticar, uno de ellos fue Petro quien dijo “Este era el paso que le faltaba a Colombia para caer al abismo”. Por su postura firme ante los paramilitares Petro sacó la segunda votación más alta en la costa en las elecciones presidenciales de 2010.  

A Petro un sector la aplaudía por sus denuncias, pero otro lo criticaba recordándole su pasado en el M-19, y por supuesto la toma del Palacio de Justicia. Lo que muchos no saben y prefieren olvidar es que Petro dentro de la estructura de la guerrilla del M-19 era un mando medio, tirando a mando bajo, un alias “Don Nadie”. (En el libro de Laura Restrepo “Historia de un Entusiasmo” que trata sobre el M-19 y el proceso de paz, a Petro no lo menciona ni en un pie de página). Petro tampoco participó en la toma del Palacio de Justicia pues se encontraba en la cárcel (lo capturaron en Zipaquirá en octubre de 1985, la toma del Palacio de Justicia fue un mes después -6 de noviembre-).

A Petro se le debe criticar por su presente como alcalde no por su pasado guerrillero. En su administración no ha podido conformar un equipo y por eso su pobre ejecución y resultados. La única igualdad que ha logrado es que la inseguridad y el desorden no discriminan barrio en Bogotá. Transmilenio está más caído que el precio del petróleo. La percepción es que acá todo el mundo hace lo que se da la gana, y por eso, el más fuerte siempre gana, lo que va en contravía de su slogan “Bogotá humana”. Es una ciudad sin rumbo, y el alcalde usa frases demagógicas, siempre culpando a todas las mafias de sus desaciertos (La mafia del Concejo, la mafia de la contratación, la mafia de los medios de comunicación). Sin autocritica y sin equipo la ciudad se derrumba, pero el alcalde por twitter habla de temas nacionales (el último exigiendo que Campo Rubiales vuelva  a Ecopetrol). Petro cree que su tarea principal es ser generador de opinión y no alcalde de Bogotá. Pasó de ser uno de los mejores congresistas de las últimas décadas a un alcalde mediocre, pendenciero y desconectado. Petro es mi primera gran decepción (Rescato que haya eliminado el contraflujo de la 7ma, dándole igual de importancia a los habitantes del sur que del norte).

Las decepciones por lo general vienen acompañadas, y ahí está Mockus con sus declaraciones a favor de Santos que se han transformado en contratos generosos para su Corporación Visionarios. Todo empezó mal cuando dijo “Santos ha sido mucho mejor presidente de lo que yo habría sido”. Desde la primera ronda lo apoyó a sabiendas de como Santos se pavonea de estadista en Bogotá y se una en la provincia con políticos que tienen, por lo menos, medio pie en la criminalidad (Ejemplo Kiko el ex gobernador de La Guajira). A sabiendas que aumentó el gasto público a favor de contratos para sus aliados, que a la vez se convirtieron en los votos que lo eligieron. Según datos The Economist de enero a mayo en 2013 las finanzas públicas mostraban un superávit de $3.8 billones, y en el mismo periodo de 2014 un déficit de $4.9 billones de pesos, esta diferencia de $8.7 billones se explica con un sustantivo: mermelada.

La mermelada es una expresión que se originó en la reforma a la regalías, y tenía una connotación positiva: la mermelada se debe esparcir en toda la tostada, es decir, los recursos de las regalías deberían llegar a todos los municipios. Sin embargo, en un gobierno clientelista (como lo han sido también todos los anteriores) esta mermelada logró esparcirse y enlodar a Mockus.

La política en Colombia siempre ha olido mal, pero sin políticos de la talla de lo que fueron Petro y Mockus el olor apesta. 

Friday, February 20, 2015

Sobre el transporte público y la ciudad que representa




Transmilenio es caótico. Sin maquillaje, ni eufemismos hay que aceptarlo: Bogotá es un espejo de esta realidad. En Transmilenio vemos  desorden, acoso a las mujeres, colados, confusión, criminalidad, informalidad, suciedad, poco o nada de cultura ciudadana. 

Así esto lo contradigan los expertos urbanos que desde la comodidad de sus puestos hablan de las bondades del sistema con sofisticados indicadores.  Acá importa el usuario, no el experto. Los primeros califican el sistema como una mierda. Es evidente: las filas son interminables y los bloqueos son a diario, por el desespero de ver buses empacados de personas o porque pasan los minutos y no la ruta. Ni hablar de lo que sufren las mujeres con el acoso que se convierte en manoseo.  

En esto compartimos el mismo patrón vicioso con Ciudad de México, allá el acoso llegó al nivel que obligó a su metro en horas pico a tener vagones exclusivos para mujeres. Acá se propuso algo similar, pero no se ha llevado a cabo. Sin embargo, para detener a los acosadores se pusieron voluptuosas policías encubiertas en Transmilenio. Las medidas son síntomas de una enfermedad que represente el sentir machista de una sociedad, ese sentir que la mujer es un objeto que está al servicio del hombre, y por eso ante el instinto de sentirse atraído creen estar en todo su derecho de manosearlas.

Pero más allá del machismo, el sistema de transporte también demuestra el desarrollo de una ciudad. La frase de Peñalosa “Una ciudad avanzada no es en la que los pobres pueden moverse en carro, sino una en la que incluso los ricos utilizan el transporte público”, muestra muy bien esto. El desarrollo se debe mirar por la calidad de los bienes públicos. Transmilenio es caótico porque los que tiene poder en la toma de decisiones ni ellos ni los suyos lo usan, por lo tanto son indolentes. Los privilegiados de esta ciudad usan carro (tienen dos o blindado -para evitar el pico y placa-). En contraste, las sociedades desarrolladas proveen bienes públicos de altísima calidad, empezando por su sistema de transporte. 

El contraste es abismal con Hong Kong, Berlín, Estocolmo, Londres en su subterráneo y en su tren se ve limpieza, orden, eficiencia, claridad. Esto refleja una ciudad igualada por arriba, donde en un mismo vagón se encuentran obreros, estudiantes, secretarias, turistas y empresarios, todos disfrutando de un sistema de transporte digno y representativo de su sociedad. El de los bogotanos también representa nuestra ciudad, por eso se entiende todavía la cantidad de gente que prefiere aguantarse los trancones en antes de subirse a un sistema mucho más rápido. 

PD1: Un caso interesante de transporte es el de Bangkok, aquí aplica el lugar común de una “ciudad de contrastes”. Un metro y un tren eficientes y organizados, con motos jalonando una cabina con personas (Tug-tug) con altos niveles de informalidad y poca seguridad. Análogo a lo que se ve en Bangkok una ciudad donde colindan rascacielos y restaurantes de alto nivel con construcciones a “lo que salga” y calles y andenes invadidas de puestos de comida (El respeto por el espacio público es el mismo que tiene Petro: nulo).  

PD2: Otro caso es el subway de Nueva York, como su ciudad en un principio es “in your face” o siendo más formales “overwhelming”, todo pasa tan rápido que nadie tiene tiempo de detenerse guiar a los confundidos. Igual que sus ciudadanos, tampoco son amigables los empleados del MTA que contestan sólo una vez y de manera rápida, su premisa parece ser “no se repite”. Pero una vez se entiende el sistema funciona bastante bien.